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19th of November 2018

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Viaje a Tromaville, la cuna de cineastas creada por Lloyd Kaufman

Entrevista. La leyenda del cine independiente en Estados Unidos habló de los cimientos de Troma Entertainment, los estudios que le dieron la primera oportunidad a estrellas como Kevin Costner, Samuel L. Jackson, Carmen Electra y James Gunn

Tromaville, en Nueva Jersey, esa ciudad ficticia conocida como la “Capital química-tóxica del mundo”, creada por los estudios Troma Entertainment, es también una de las cunas de talento más importantes en la historia del cine en Estados Unidos, especialmente en el sector independiente. La mayoría de las películas de estos estudios se desarrollan ahí, en ese universo imaginario del Toxic Avenger creado por Michael Herz y Lloyd Kaufman.

Tromaville fue la primera oportunidad para figuras de talla mundial como Carmen Electra (The Chosen One), Billy Bob Thornton (Zombietown), Kevin Costner (Sizzle Beach, EU), JJ Abrams (Nightbeast), Samuel L. Jackson (Def by Temptation), Marisa Tomei (The Toxic Avenger), Vincent D’Onofrio (The first turn on!), y James Gunn (Tromeo y Juliet), sólo por mencionar algunos.

Destaca también que Oliver Stone hizo su debut como actor en The Battle of Love’s Return. Todos debutaron en el mundo del cine bajo una misma filosofía: “En Troma Entertainment sí hay libertad de expresión. Porque parece que ahora tienes libertad de expresión mientras no digas nada”, expresó el cineasta Lloyd Kaufman, en entrevista con Crónica.

Lloyd ingresó en la Universidad de Yale, donde posteriormente daría clase sobre dirección de cine. En 1971 conoció a su futuro compañero Michael Hertz. Junto a él creó el Universo Troma en 1974. En este mismo año se casó con su actual esposa Patricia Kaufman, quien actúa en algunas de las películas de Lloyd.

“Cuando estudiaba en Yale tenía un maestro que nos dejó un trabajo final, mi compañero de cuarto era un fanático del cine y con él hice una sociedad porque además él sabía mucho de películas de autor y yo desde entonces me hice adicto al cine, incluso comencé a hablar francés a través de la película”, explicó el cineasta.

Fue precisamente el cine de autor una de las grandes motivaciones para aquellos jóvenes, para hacer un tipo de cine como el horror, la sexy comedia y el gore. Ellos tomaron la libertad de pensamiento de grandes cineastas de la época para aventurarse a hacer sus propias historias sin tener limitantes morales o creativas de las grandes casas productoras. Muchos de sus filmes juegan al horror de la década de 1950 con elementos de farsa, parodia, gore y sangre salpicando la pantalla:

“Hubo un momento en el que decidimos hacer una película en la cual poner el alma, el cerebro y el cuerpo como aquellos cineastas de autor, queríamos hacer cine como el de Charles Chaplin, Jean Renoir, Rosellini, John Ford, Buster Keaton y otros. Nos documentamos con la cinemateca francesa, en revistas, en donde también leíamos de algunos periodistas que ya comenzaban a hablar sobre cómo sería el futuro del cine después de que surgió el cine de autor”, explicó.

“Ellos marcaron tendencia sobre escribir y dirigir sus propias historias, entonces a nosotros nos llamó la atención hacer lo mismo con los recursos que teníamos al alcance. Decidimos hacer cine sin que el dinero fuera un obstáculo ni una prioridad, sin que el público condicionara lo que a nosotros nos gustara crear, porque el cine es arte, y el arte es personal”, agregó.

Películas como The First Turn-On! y Squeeze Play! comenzaron a marcar el rumbo de los estudios Troma e incluso llegaron a apoyar filmes de Louis Malle, como Mi cena con André (1981), en la cual Lloyd Kaufman fue jefe de producción con lo que cumplió el sueño de regresar a un autor como el cineasta francés, la influencia que a él mismo lo había marcado.

En 1984 dirige posiblemente su mejor obra The Toxic Avenger, llegando a tener ésta hasta cuatro secuelas y el proyecto de una quinta. El filme se desarrolla en la mencionada Tromaville, que tiene el dudoso honor de ser la capital mayor gestora de residuos, basura tóxica y de malhechores. En este lugar hay un gimnasio, en donde el protagonista trabaja como empleado de mantenimiento; es un joven un tanto introvertido y lerdo, también conocido como Melvin (Mitchell Cohen).

Todo transcurre más o menos con normalidad, ya que el alcalde es un corrupto, hay una banda de jóvenes que se dedica a atropellar a niños y mujeres. El protagonista es objeto de burlas de un grupo de locos del gimnasio, los cuales le hacen una broma de mal gusto y por vergüenza sale corriendo por un pasillo hacia una ventana y cae en un barril de ácido con pestilencia tóxica, en el cual se deforma adquiriendo poderes, con los cuales se vengará de los causantes de su desdicha y de paso limpiará la ciudad de racistas y mala gente.

“The Toxic Avenger, como todas las otras películas que hemos hecho, tenía una influencia sobre lo que pasaba en la sociedad, sobre todo en cómo era afectada por las decisiones políticas. A nosotros no nos puede ser indiferente la corporación de McDonalds y la que sería su basura y la contaminación. Entonces, en los años 80, hace mucho tiempo, Al Gore alertaba sobre el cambio climático; entonces decidimos hacer un superhéroe del medio ambiente, un buen símbolo para el mundo”, enfatizó.

“Más que una película de horror tiene una lectura sobre un mensaje social del medio ambiente y es algo maravilloso saber que muchos grandes cineastas de la actualidad como James Gunn y Eli Roth, o personajes como Deadpool, están influenciados por The Toxic Avenger, incluso Guillermo del Toro nos ha dedicado palabras buenas sobre esa película”, agregó.

Kaufman confesó que también tuvo la oportunidad de hacer cine comercial: “Dos veces estuve a punto de hacer una película para una productora comercial, pero las historias no eran buenas y los fans de Troma no me lo hubieran tomado bien. Yo no podía defraudarlos aunque los actores que dirigiría hubieran sido Kirk Douglas o Martin Sheen”, dijo.

Su amor por el cine independiente lo ha mantenido firme por décadas. Sus convicciones son las de un creativo que tiene como su mayor prioridad el conectar con su público, y no alcanzar la fama y el glamour de una industria como Hollywood, aunque algunos cineastas de la meca del cine ya se han dado a la tarea de reversionar sus películas:

“Tú puedes comprar un Oscar. La industria del cine alrededor del mundo está bastante controlada por un pequeño grupo de gigantes empresas y por el gobierno. Con Troma, somos el último estudio de cine independiente. Y para mí, después de hacer películas por 50 años, liderar la Marcha de las bestias en un honor más grande que ganar un Oscar”, apuntó el cineasta en su visita a México, para recibir un homenaje en el Feratum Film Festival que se realiza en el pueblo mágico de Tlalpujahua.

El cineasta destacó que es más importante un trabajo de calidad que conquiste al público que uno que haya costado mucho dinero. “Algo que he aprendido es que no puedes comprar el amor. No puedes comprar la recomendación entre personas de una película que haya costado dos millones de dólares si no es buena, ni al gastar cientos de miles de dólares en publicidad”, dijo.

El director se dijo optimista de que en un futuro el cine independiente logre otra vez a posicionarse en el gusto del público: “Espero vivir lo suficiente para ver el renacimiento de los estudios de cine independiente”, dijo.

Troma goza de una gran apreciación crítica, ejemplificada por las retrospectivas de Troma patrocinadas por la American Cinematheque, Cinemathèque Français, el British Film Institute, el American Film Institute y muchos otros. Algunos de sus títulos más conocidos (de los más de mil filmes que han hecho) además de The Toxic Avenger, son The Class of Nuke ‘Em High, Mother’s Day y Tromeo y Juliet.

En agosto de 2012, Troma lanzó más de 100 de sus películas de catálogo en YouTube, muchas de ellas de forma gratuita, algunas de ellas por 48 horas de pago. Hoy en día, además de hacer películas, Troma Films ha montado obras teatrales, lanzado videojuegos y ha publicado libros como una expansión de su legado.

The Toxic Avenger se convirtió en un musical que debutó en el George Street Playhouse en New Brunswick, Nueva Jersey, y llegó a Nueva York en el otoño de 2008. El libro Toxic Avenger Musical de Joe DiPietro, autor de I Love You, You’re Perfect, Now Change y All Shook Up, fue lanzado el mismo año. La música es de David Bryan, teclista de la banda de rock Bon Jovi.

Finalmente, Kaufman, en su visita a México también se pronunció en contra de las iniciativas de Donald Trump: “En nuestro país hay muchos rumores sobre un muro, sin embargo cuando llegamos a México, nosotros fuimos recibidos con los brazos abiertos”, dijo.

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